Las marcas son relatos

Escrito por: María Camila Nott en

Cuando se habla de hacer publicidad, los recursos tangibles e intangibles son inagotables y la creatividad no tiene límites. Sin embargo, estos elementos se han utilizado hasta la saciedad y la idea diferenciadora que hará destacar una empresa sobre las demás se transforma en la aguja que las agencias de publicidad más osadas deberán encontrar en un pajar.

La forma más efectiva de conseguir la aguja es incendiando el pajar. Esto es, tocar la fibra de las personas, del público objetivo al cual se quiere llegar. La gente necesita inspirarse y las empresas tienen el poder de cautivar y conmover: de ser la fuente de inspiración que alguien necesita en un momento de su vida. Un mensaje oportuno que muestre aspectos humanos como las dificultades, fracasos, sueños y voluntad en el primer momento de un negocio por ejemplo,  puede hacer que un espectador se sienta identificado y por ende creará lazos afectivos con dicha entidad.

 

Está comprobado que los seres humanos preferimos las historias y las anécdotas a los hechos y las estadísticas.

El arte de contar la historia que se oculta detrás de muchos años de esfuerzo, sueños o simplemente una gran idea que tuvo un individuo y que lo llevó a crear una reconocida marca en el mercado, se conoce bajo el nombre de storytelling.

Para efectos prácticos, se puede definir como una forma de expresión y transmisión que ha existido desde que la humanidad pobló el planeta Tierra y que se ha venido configurando a lo largo de las épocas de acuerdo a los diferentes contextos, escenarios y necesidades de comunicación que surgen en un momento dado.

 

“Cada negocio tiene una historia, cada organización tiene una visión, cada empresario tiene un sueño y cada producto tiene magia. Todos tenemos una historia.”

 

Todos tenemos una historia que debe ser contada y que, a nivel corporativo, deberá ser visibilizada para enaltecer el “porque” fue concebida y luego pasar al “que” ofrece dicha empresa. Esto hará la diferencia entre un simple producto y un producto inspirador.

Son muchas las formas en las que se puede aplicar esta técnica de mercadeo; contar una historia relacionada con la compañía, su fundador o el producto o servicio ofrecido, de tal manera que esta genere una conexión emocional con sus clientes.

Son muchas las ventajas que se derivan las buenas historias, algunas de ellas son:

Generan confianza: muestra una realidad que no se imaginaba, elimina barreras entre el cliente y la compañía.

Son fáciles de recordar: una buena historia marca a las personas y esto permite que ese recuerdo permanezca en la mente.

Son fáciles de contar: si son fáciles de recordar, son fáciles de transmitir y la voz se expande rápidamente.

Da contexto: asegura una adecuada interpretación de la información.

Crean mayor conexión: crean una fuerte conexión emocional como ningún otro método publicitario.

Mueven las emociones: muestran el lado humano de las personas que solemos idealizar acercándonos a ellas.

A continuación encontrará ejemplos de algunos de los storytellings más destacados: