Nos acostumbramos a ganar porque reconocimos la importancia del trabajo en equipo

Escrito por: Julio Morelos en

Para nosotros es muy grato contarles que el jueves de la semana anterior, el equipo de trabajo de GUIDOULLOA estuvo concentrado en el análisis de las realidades que han determinado su crecimiento, posicionamiento y progreso económico, desde 1989, año de su puesta en marcha, hasta los presentes.

Particularmente resaltamos ese día, porque bien temprano recibimos la agradable visita de Nubia Moreno Amador, Directora de Medios de otras épocas y una de las personas que junto a nuestro director, Guido Ulloa Vergara, puso las primeras piedras para constituir esta Empresa de Comunicaciones y Estrategia. Con ellos nos sumergimos en el sinfín de vivencias por las que actualmente la Agencia es preferida por empresarios procedentes de diversos sectores de la economía, y por lo tanto distinguida como la mejor de la costa caribe colombiana por su organización, perseverancia, y sobre todo por el amor aplicado al trabajo en equipo.

En términos concretos, Guido y Nubia fueron muy enfáticos al afirmar que en esos años nada fue sencillo por todas las complicaciones que trae consigo la creación de una empresa de esta naturaleza: “Como se trataba de una posibilidad comercial naciente, las personas naturales y jurídicas no conocían los beneficios que era capaz de producir en sus negocios la publicidad inteligente, por lo tanto, cerrar contratos no era tan fácil. Y además, los empresarios, poco conformes con el cambio generacional, no le daban el valor ganado a pulso a los jóvenes que nos dedicábamos al oficio”. Muy a pesar de todo esto, existieron motivadores que fueron superiores a esas incidencias.

Primero: Enorme resistencia frente al fracaso. En esos momentos preferíamos no hablar de dinero, porque aunque nosotros no teníamos mucho, indiscutiblemente de eso hay bastante en el mundo, pero lo que escasea son las buenas ideas. Así las cosas, si estudiando con todo el rigor del caso, lográbamos generar buenas ideas, diseños y estrategias, pronto llegaría la buena fortuna. Esto, definitivamente nos hacia felices.

Segundo: Nos consideramos excelentes jugadores del cambio. Si hay algo que consigue marcar la diferencia en las relaciones humanas, y más aún en las comerciales, es tener la suficiente voluntad para cambiar realidades. En ese entonces competíamos con dos buenas agencias de publicidad, tal vez ellas con más solidez financiera que nosotros. Los procesos de producción de avisos publicitarios para medios impresos eran más complejos pues se elaboraban en Letraset, para ampliar fotografías convertíamos el baño de la Agencia en cuarto oscuro, diagramábamos a lápiz, la tecnología en sistemas de información apenas despuntaba y pocas personas la poseían y, los libros de publicidad solo se conseguían en la capital del país. No obstante, la disciplina para estudiar y gestionar, sumado a la fuerza de nuestro carácter, poco a poco fueron cristalizando el sueño de ser los mejores.

Tercero: Nos fascina trabajar en equipo. Por fortuna, tempranamente pudimos comprender que aquel que camina solo, refleja más agilidad y rapidez, pero quien lo hace acompañado, llega mucho más lejos. En ese sentido, los triunfos comenzaron a formar parte de nuestra historia porque identificamos el valor que tiene la conformación de un buen equipo y la sinergia laboral, cuando lo anhelado es alcanzar la visión y la misión corporativa.

Por todo lo que puntualmente hemos contado, transcurridos 26 años desde la fundación, estamos agradecidos con Dios porque hoy la Agencia está a la altura de los nuevos tiempos e integra un portafolio de más de 88 clientes establecidos en el concierto nacional e internacional. Es así como tenemos presencia en: Valledupar, Santa Marta, Barranquilla, Cartagena, Montería, Medellín, Cúcuta, Tunja, Bucaramanga, Bogotá, y también, en España, México, Estados Unidos y Panamá.

Resulta lindo decírselos, Nubia se fue satisfecha y orgullosa, porque al constatar la eficacia, adaptabilidad e integridad de la planta de personal, los espacios y bondades de las nuevas oficinas, el número de nuestros clientes y el amor que los 26 miembros de esta familia le ponen a cada proyecto que llega, sin mayores esfuerzos pudo concluir que en GUIDOULLOA las cosas están sucediendo.